Unas ricas empanadillas bien nos pueden solucionar una cena, un segundo o unos aperitivos, pero tengo un problema odio freír, así que si puedo evitarlo mejor que mejor, solo de pensar en como se pone la cocina me pone mala, y no soy de freidora, tres he tenido y según vinieron se fueron no van conmigo.
Así que todo lo que se puede hornear en lugar de freír va al horno de cabeza, como van en casa las empanadillas y otras muchas cosas.
Hay mil rellenos pero este nos gusta mucho y quiero compartirlo.
Elaboración:
En un bol ponemos el queso de untar, el atún al natural escurrido y los pimientos del piquillo troceados, mezclamos bien y rellenamos las obleas de empanadillas, que previamente habremos sacado del paquete para que se atemperen, cerramos la oblea una vez rellena y vamos colocando sobre una bandeja de horno con papel de hornear, pintamos con huevo batido cada empanadilla y horneamos a 180º hasta que cojan un bonito color dorado.

