Cuando vi estas galletas por estos mundos blogueros supe de inmediato que acabaría haciéndolas y no una sola vez.
Para mi gusto las más sencillas que he preparado hasta la fecha, y además buenísimas.
En casa ya me las están pidiendo de nuevo y para mi eso es la mejor prueba.
Elaboración:
Poner en un bol la mantequilla, el queso de untar, la sal y la esencia de vainilla, batir hasta unir.
Incorporar a la mezcla anterior la harina y mezclar hasta que la mezcla sea homogénea.
Colocar la mesa sobre dos hojas de papel de horno y con el rodillo estirar formando un rectángulo de aproximadamente 3 mm de grosor. Meter la masa estirada en la nevera con el papel durante una media hora.
Retirar el papel de encima y espolvorear con azúcar (unas 3 o 4 cucharadas), con la ayuda del papel de horno ir enrollando formando un pionono o rulo.
Cortar porciones lo más iguales posibles de más menos medio centímetro y pasarlas por azúcar. Colocar en la bandeja del horno sobre papel.
Hornear a 190º hasta que estén doradas , ya sabéis que depende de cada horno el tiempo, unos 18/20 minutos ( yo puse función aire), enfriar sobre una rejilla.
Se conservan en lata 15 días perfectamente. No han durado más jajaja.
FUENTE : Ma petite Boulangerie
