Cuando Kanela y Limón nos retó en facebook con estas rosquillas, me lancé sin pensarlo, después de probar el rico bizcocho del mismo nombre, tenían que ser una maravilla, si so si.
Son las mejores que he probado en mi vida, lo mejor es que a mis hijos les han encantado y ya han caído dos veces y las que les queda, además me ayudan a prepararlas que siendo adolescentes es difícil que quieran hacer algo con una, jajaja
Os animo a prepararlas, la primera vez hice la mitad de los ingredientes por si acaso no me salían o no
gustaban.
Preparación:
La preparación es sencilla a más no poder, se mezclan todos los ingredientes excepto la harina que se va incorporando poco a poco hasta conseguir una masa que no se pegue en las manos, se puede usar robot (yo lo he hecho) o panificadora.
Se deja reposar la masa durante 1 hora y media.
Calentar abundante aceite de oliva, ir formando porciones de masa e ir formando las rosquillas, freir en el aceite caliente. Cuando estén fritas las bañamos con el preparado de agua anís y azúcar y si se quiere se pasan por azúcar.
Cris nos advierte de no probarlas nada más darles el baño, yo esto no lo leí, jajaja y la verdad es que mejoran con el reposo o si no os sabrán mucho a anís, con media hora es suficiente.
Miles de gracias por esta maravilla de receta.

